Los tapones roscados sellan los pasajes de fluidos y proporcionan acceso para el mantenimiento en la maquinaria. La inspección regular en busca de fugas, corrosión o daños en las roscas es esencial para prevenir la pérdida de fluidos y el fallo del sistema. Ajustar o reemplazar los tapones desgastados asegura un sellado adecuado y un funcionamiento seguro.