El motor de arranque inicia el funcionamiento del motor al girar el cigüeñal a través del volante. El mantenimiento regular—limpieza de terminales, inspección de cableado y lubricación de rodamientos—previene la corrosión, caídas de voltaje o fallos. La negligencia puede llevar a arranques difíciles o averías completas, enfatizando la importancia de las revisiones a tiempo.