El termostato regula el flujo de refrigerante para mantener la temperatura óptima del motor. Verifique si hay obstrucciones o fugas, y reemplácelo si está defectuoso para prevenir el sobrecalentamiento o un mal calentamiento. Monitoree los medidores de temperatura y siga los intervalos de reemplazo (típicamente 50,000 millas). Un mantenimiento adecuado asegura la eficiencia del combustible, reduce las emisiones y previene daños al motor.