El árbol de levas controla el tiempo de las válvulas, asegurando una mezcla óptima de aire y combustible y un flujo de escape adecuado. El mantenimiento regular incluye la inspección de los lóbulos en busca de desgaste, la verificación de la alineación del tiempo y el monitoreo de la calidad del aceite. La lubricación adecuada y el reemplazo oportuno de la correa/cadena previenen la pérdida de rendimiento y daños al motor, manteniendo la eficiencia y el cumplimiento de las emisiones.