El arnés de cableado organiza y protege las conexiones eléctricas, asegurando una distribución de energía confiable a componentes críticos. La inspección regular de cables deshilachados, conectores sueltos o daños por calor es esencial. Aborde la corrosión de inmediato y asegure los arneses sueltos para prevenir cortocircuitos, fallos de sensores o paradas del motor. Las revisiones periódicas mantienen la integridad eléctrica y previenen reparaciones costosas.