Las conexiones de agua (transferencia/entrada/salida) forman caminos sellados para una circulación eficiente del refrigerante: la entrada alimenta el refrigerante enfriado, la salida devuelve el fluido calentado y la transferencia conecta componentes críticos. La inspección regular en busca de fugas, corrosión o degradación de sellos es esencial. Reemplace las conexiones dañadas de inmediato para prevenir la pérdida de refrigerante y el sobrecalentamiento. El lavado anual y las verificaciones de O-ring mantienen la gestión térmica en su punto máximo.