El cigüeñal convierte el movimiento del pistón en potencia rotacional, transfiriendo energía al tren de transmisión. El mantenimiento regular incluye la verificación de problemas de equilibrio, el monitoreo del desgaste de los rodamientos y la garantía de una lubricación adecuada. Los cambios de aceite a tiempo y las inspecciones de vibración previenen la fatiga del metal y fallos costosos del motor, asegurando un funcionamiento suave y una larga vida útil.